European Speleological Network (ESN): una propuesta de futuro para el trabajo en red
Xosé
Lluis del Río
Grupu
d’Espeleoloxía Gorfolí (Asturies)
Fecha:
21/12/04
0.
JUSTIFICACIÓN:
A
la vista de la evolución de los acontecimientos en los últimos tiempos en España,
pienso que la espeleología, no puede ya encajar en el actual concepto de lo que
se entiende por «deporte» a efectos
puramente administrativos. El término griego logos
(ΛΟΓΟΣ),
significa “tratado”, “estudio”, incluso “palabra”. Nada de eso tiene
ya nada que ver con lo que algunos han insistido e insisten en convertir el
deporte. Me temo que lo más seguro es que, en un futuro más o menos próximo,
asistiremos a la progresiva desaparición de muchas de las Federaciones
deportivas españolas (corporaciones de derecho público sujetas a derecho
privado), que tanto desde el ámbito autonómico como, incluso, desde el ámbito
estatal, deberían fomentar, regular y amparar nuestra actividad. El primer paso
parece que ya lo han decidido dar en el País Vasco.
Sin
entrar a valorar las razones que pudieran llevar en un momento dado al
legislador a aceptar la propuesta en tal sentido formulada por el responsable
deportivo de turno -podrá ser debido a razones de conveniencia política, por
simple incompetencia de los dirigentes o debido incluso a actitudes ilícitas
mantenidas por algunos federativos-, lo cierto es que al Estado, desde la pura
perspectiva del coste-beneficio, parece que ya le está empezando a dejar de
resultar rentable mantener unas corporaciones que no hacen otra cosa que
sostener y fomentar otra más de las ahora denominadas modalidades de
“deportes de montaña”.
La
incompetencia, la soberbia, los personalismos, las luchas estériles y la falta
de visión de futuro de la mayoría de nuestros dirigentes federativos, ha
terminado por generar un clima irrespirable y kafkiano que, sin duda, coadyuvará
a la desaparición definitiva de la espeleología como disciplina deportiva autónoma
en España. Empecinados en negar la evidencia de la evolución de las
estructuras político-administrativas del Estado español (eso que se ha dado en
llamar el Estado de las Autonomías) y haciendo gala de una rancia filosofía
jacobina –incluidas listas negras, persecuciones y purgas-, nuestros
directivos han venido fomentando en los últimos años absurdos y gratuitos
enfrentamientos con distintas federaciones autonómicas y clubes, al tiempo que
se han preocupado de impedir el natural relevo generacional, tratando por todos
los medios de asegurarse los resultados de las sucesivas elecciones; y para
ello, no han dudado en acudir al bloqueo las listas de candidatos con maniobras
que sólo promueven la elección de aquellos más afines a sus postulados.
Lamentablemente, han sido por completo incapaces de adaptarse a los tiempos y de
asumir el fin de las estructuras verticales y rígidas. No han sido capaces de
pasar de la torre a la red, de superar el reto del proceso de horizontalización
de nuestras sociedades.
Teniendo
en cuenta los tres pilares básicos en los que se sustenta nuestra actividad,
podríamos trazar un esbozo del panorama actual al que nos enfrentamos:
-
Al socaire de la regulación normativa en materia de educación y formación
deportivas, se ha generado una nefasta burocratización de dichas enseñanzas en
el ámbito espeleológico; y, al tiempo, se ha procurado fomentar sobremanera la
práctica recreativa y puramente deportiva de la espeleología entre los más jóvenes,
como una forma de mantener la financiación pública procedente del Consejo
Superior de Deportes y de generar ingresos a través de la mercantilización de
una actividad en origen no lucrativa. No se puede fomentar y sostener económicamente
competiciones y visitas recreativas a ciertas cavidades de moda, ni dedicarse a
vender cursos y a expedir certificados sin que, al mismo tiempo, disminuyan
sensiblemente la cantidad de espeleólogos capaces de seguir explorando. Y mal
se puede transmitir a las nuevas generaciones la filosofía que sustenta nuestra
actividad –el compromiso personal, el trabajo en equipo, la exploración y el
estudio, conocimiento y respeto del medio natural-, condenando desde las propias
Federaciones a los equipos de exploradores al más puro y duro ostracismo: esas
“listas negras” en las que algunos, como los integrantes del G.E. Gorfolí,
hemos tenido el honor de ser incluidos.
-
Ese mal clima generalizado, ha incidido negativamente en la frecuencia de
los tan necesarios encuentros, jornadas de divulgación y congresos; y es por
ello por lo que las publicaciones y el intercambio de información decaen,
haciendo que muchos pierdan por completo el interés en la actividad. Aunque es
cierto que algunos equipos han optado por publicar ellos mismos sus trabajos de
exploración a través de la red, otros –sencillamente-, han decidido dejar de
publicar, o bien se han limitado al reducido ámbito de las “memorias”. Esta
situación de desinformación general, el obstruccionismo, la persecución y
hasta desprecio por el trabajo realizado incluso por exploradores llegados desde
más allá de las fronteras estatales, está provocando el fomento de la
ignorancia y el aislamiento entre las nuevas generaciones de espeleólogos. Además,
cada vez son más los que pretenden aprovecharse del trabajo ajeno, buscando un
posible lucro o beneficio personal a través del control exclusivo, la
manipulación y el manejo de la información y la documentación generada de
forma colectiva y completamente altruista por los exploradores (topografías,
estudios, trabajos, material gráfico, etc...); una información que, sin lugar
a dudas, y como muy bien han apuntado en más de una ocasión los compañeros
Alfonso Calvo y Javi Moreno del G.E. Burnia de Bilbao (www.burnia.org),
entendemos que ha de mantener su espíritu originario, debiendo servir,
fundamentalmente, al interés público.
-
Por último, la inseguridad en la práctica deportiva ha aumentando de
forma alarmante, lo que también influye en la disminución del nivel y la
intensidad de muchas de las actividades realizadas. Seguimos sin tener
articulada una solución mínimamente confiable al gravísimo problema de la
intervención en situaciones de emergencia en cavidades: el espeleosocorro. Una
verdadera patata caliente que nadie hasta ahora ha sabido –ni siquiera ha
querido-, afrontar con un mínimo de coherencia y de decencia moral. El primero
de los derechos de cualquier deportista, es el derecho a un cierto grado de
seguridad física y patrimonial en el desarrollo de la actividad deportiva. Pero
nuestros directivos han llegado incluso a abandonar a su suerte a sus propios
deportistas federados, muertos o heridos en accidentes, tratando de rentabilizar
las situaciones de emergencia con una finalidad política, como en el caso de
nuestro compañero Alfonso Antxia. Intentar mantener sometidos mediante chantaje
moral a los propios espeleólogos para garantizar su intervención en los
rescates, quizá no sea la mejor de las soluciones. En estas condiciones, los
grupos de socorro así planteados a la manera “tradicional”, terminarán
irremisiblemente por desaparecer; máxime, cuando ni tan siquiera se les
facilitan las cosas a aquellos que, voluntariamente y a nivel personal, aún
tienen el valor para ofrecer su ayuda en situaciones de emergencia sin contar ni
tan siquiera con una simple cobertura de seguro.
Muchos
de nosotros, a lo largo de los años y quizá sin ser muy conscientes de ello,
hemos ido tejiendo y reforzando una red basada en nuestros lazos de amistad y en
el esfuerzo compartido en pos de un interés común: explorar, conocer, ir un
poco más allá, derrotar al miedo y a la ignorancia, sin importar “sexo,
procedencia, lengua o religión”; tratando de disfrutar al máximo de la
actividad que desarrollamos y aceptando lo que cada uno aporta al equipo en
función de su propio compromiso personal o su capacidad. Y no podemos dejar de
tener presente que esto es, precisamente, lo que de verdad importa de toda esta
historia. ¿Entonces?.
Hace
varias semanas, recibí un correo electrónico de una compañera de Sao Paulo,
también abogada y espeleóloga, llamada Carolina Anson (www.geocities.com/jurispeleo/index.html),
quien se encuentra haciendo el doctorado, estudiando el tema de los aspectos
legales de la conservación de las cavidades. El surgimiento en Brasil en los últimos
años de un nuevo movimiento o filosofía social entorno al llamado “Tercer
Sector” es, sin duda, uno de los fenómenos más interesantes que se están
producido a nivel mundial en lo que a evolución social se refiere. La compañera
paulista forma parte de una red que algunos grupos y espeleólogos brasileños
han montado, apoyándose en las herramientas y ventajas que ofrecen las nuevas
tecnologías. Una red basada en los principios que impulsan el “espíritu de
Porto Alegre” y el mismo Foro Social Mundial (FSM). Podéis visitar su página
web en www.redespeleo.org
Pienso
que una red puede muy bien ser la solución que nos permita adaptarnos a este
nuevo entorno que ya comienza a dibujarse. Aunque la estructura organizacional más
común resulta ser la piramidal, estructurada en niveles jerárquicos –desde
las Federaciones hasta la propia Administración, pasando por muchos clubes-,
existe una alternativa en la organización estructurada en red. Según Francisco
Whitaker, «uma
estrutura em rede - que é uma alternativa à estrutura piramidal - corresponde
também ao que seu próprio nome indica: seus integrantes se ligam
horizontalmente a todos os demais, diretamente ou através dos que os cercam. O
conjunto resultante é como uma malha de múltiplos fios, que pode se espalhar
indefinidamente para todos os lados, sem que nenhum dos seus nós possa ser
considerado principal ou central, nem representante dos demais. Não há um
“chefe”, o que há é uma vontade coletiva de realizar determinado objetivo».
“Menos
mal que nos queda Portugal”...
y Brasil, por extensión. De todas formas, los que hemos optado por no dar la
espalda a la memoria de este país, Asturies, sabemos muy bien que la tradición
de nuestros mayores instituyó L’Andecha
como una forma comunitaria de organización del trabajo. Esta institución -como
muchas de las instituciones jurídicas asturianas-, se mantuvo en el tiempo y
evolucionó hasta nuestros días al margen de los dictados del Estado y en ella,
todos colaboran con todos en la consecución de un determinado objetivo. En
definitiva, nada nuevo, como se puede ver.
Lo
que hay, lo que nos une a todos, es precisamente nuestra amistad y nuestra
voluntad colectiva de realizar unos determinados objetivos. Seguramente más
temprano que tarde, nos veremos obligados a enfrentarnos a todo un cúmulo de
nuevas dificultades y nuevos retos a nivel organizativo (crisis y cambios de
dependencia federativas, financiación, coberturas de seguros, permisos,
divulgación, necesidad de colaboración con distintos equipos de investigación
y Administraciones, etc.). Por ello, quizá venga bien fortalecer en la medida
de lo posible la cohesión existente entre los distintos nodos que componen esta
red nuestra, que siempre hemos mantenido abierta a otros nodos.
Las
nuevas e imaginativas propuestas de organización que comienzan a ser ensayadas
con buenos resultados por la sociedad civil de Brasil, junto con nuestras
propias instituciones tradicionales y experiencias, seguramente nos ayudarán a
articularnos de forma inteligente, adaptándonos a los tiempos, sin estar
condicionados por dependencias de cualquier tipo: pertenencia a distintas
administraciones o Estados, Federaciones deportivas (Espeleología, Montaña,
Subacuáticas...), clubes, asociaciones civiles, culturales o recreativas,
particulares, etc.; y sin depender de viejas estructuras –mentales y
administrativas-, definitivamente anquilosadas y esclerotizadas (derechos de
autor entendidos a la manera tradicional, frente a la protección de la
información generada para que sirva exclusivamente a fines públicos, etc.).
Pienso que es posible continuar trabajando juntos y compartiendo vivencias en
este siglo XXI.
Acostumbrados
como estamos a adaptarnos a los cambios tecnológicos, a las nuevas técnicas y
materiales –de la escala a la cuerda y
del carburo a los leds-, pienso que, a pesar de todos los problemas y a
pesar de las dificultades que nos acechan, podremos ser capaces de encontrar una
fórmula válida para continuar colaborando entre todos nosotros. Este documento
no pretende ser más que una propuesta, un punto de partida para la discusión y
la puesta en común de algunas cuestiones que pienso tenemos el deber y la
necesidad de afrontar de forma inmediata.
1.
CONCEPTOS GENERALES
1.1.
UN NUEVO CONCEPTO DE ORGANIZACIÓN Y ACTUACIÓN: LAS REDES
(Textos traducidos y extraídos de www.redespeleo.org)
1.1.1.
¿Qué son las Redes?
El
concepto de red se transformó, en las últimas décadas, en una alternativa práctica
de organización que responde a las demandas de flexibilidad, conectividad y
descentralización de las esferas contemporáneas de actuación y articulación
social.
La
palabra red es muy antigua y deriva del latín retis,
que significa «entramado de hilos con aberturas regulares que forman una
especie de tejido». A partir de la noción de entramado, malla y estructura
reticulada, la palabra red fue adquiriendo nuevos significados a lo largo del
tiempo, pasando a ser empleada en diferentes situaciones.
El
concepto de red en cuanto sistema de lazos realimentados proviene de la Biología.
Cuando los ecologistas de las décadas de 1920 y 1930 estudiaban las redes
alimentarias y los ciclos de la vida, propusieron que la red es el único patrón
de organización común a todos los sistemas vivos: “Siempre que miramos a la
vida, vemos redes” (Capra, 1996).
La
temática de las redes no es una novedad en el campo académico. La Biología y
la Física han mantenido discusiones sobre el tema desde hace bastante tiempo y
las presentaciones descriptivas no difieren mucho de las que venimos utilizando,
salvo por las ecuaciones matemáticas que emplean para su lenguaje. Sin embargo,
interesa observar la coincidencia histórico-conceptual entre el surgimiento del
llamado “Tercer Sector” en Brasil y la utilización intelectual y la propia
práctica del trabajo en red. “Tercer Sector” y Redes son hoy realidades
intrínsecamente relacionadas. El tercer sector es, esencialmente, una red, y
aquí podemos imaginar un gran entramado de interconexiones.
El
tercer sector está integrado por múltiples iniciativas en las que los
profesionales implicados reciben la colaboración participativa como un medio
eficaz de realizar transformaciones socioambientales. Las instituciones del
tercer sector procuran desarrollar acciones conjuntas, operando en los niveles
local, regional, nacional e internacional, contribuyendo a una sociedad más
justa, democrática y autosostenible. A partir de diversas causas, la sociedad
civil se organiza en redes para el intercambio de información, la articulación
institucional y política y para la implementación de proyectos comunes.
Las
experiencias demuestran las ventajas y los resultados de las acciones
articuladas en proyectos desarrollados conjuntamente. Las redes son sistemas
organizacionales capaces de reunir individuos e instituciones de una forma
democrática y participativa, en torno a objetivos y/o temáticas comunes.
Estructuras
flexibles y armónicas, las redes se establecen por relaciones horizontales,
interconectadas y en dinámicas que suponen el trabajo colaborativo y
participativo. Las redes se sustentan por la voluntad y la afinidad de sus
integrantes, caracterizándose como un significativo recurso organizacional,
tanto para las relaciones personales como para la estructuración social. En la
práctica, las redes son comunidades, virtual o presencialmente constituidas.
Una
comunidad es una estructura social establecida de forma orgánica, o sea, se
constituye a partir de dinámicas colectivas e históricamente únicas. Su
propia historia y su cultura definen una identidad comunitaria. Ese
reconocimiento debe ser colectivo y será fundamental para los sentimientos de
pertenencia de sus ciudadanos y el desarrollo comunitario. La convivencia entre
los integrantes de una comunidad, incluso el establecimiento de lazos de
afinidad, será definida a partir de pactos sociales o de patrones de relación.
Esa
analogía conceptual se desdobla en algunas consideraciones que merecen
puntualizaciones.
1.1.2.
Fundamentos y paradigmas de las Redes
Una
actuación en red supone valores y la declaración de los propósitos del
colectivo (misión): porque, ¿en qué se basa la existencia de una red?.
Existen algunos parámetros que guían la interacción y deben ser considerados
por quien quiera trabajar en común; una especie de código de conducta para la
actuación en red:
-
Pactos
y Patrones de Red:
Sin intencionalidad, una red no consigue ser un sistema vivo, sino apenas un
montón de posibilidades (intencionalidad aquí no tiene un sentido teleológico,
sino al contrario, significa la declaración de sus intenciones de red). La
comunicación y la interactividad se desarrollan a partir de los pactos y de los
patrones establecidos en comunidad. Una red es una comunidad y, como tal,
presupone identidades y patrones que han de ser acordados por el colectivo
responsable. Es la propia red la que va a generar los patrones a partir de los
cuales los implicados deberán convivir. Es la historia de la comunidad y de sus
contactos sociales.
-
Valores
y objetivos compartidos:
Lo que define a los diferentes miembros de una red, es el conjunto de valores y
objetivos que ellos establecen como comunes, interconectando acciones y
proyectos.
-
Participación:
La participación de los integrantes de una red es lo que la hace funcionar. Una
red sólo existe en movimiento. Sin participación, deja de existir. Nadie está
obligado a entrar o permanecer en una red. El fundamento de la red es la
voluntad de sus integrantes.
-
Colaboración:
La colaboración entre los integrantes debe ser una premisa de trabajo. ¡La
participación debe ser colaborativa!.
-
Multiliderazgo
y horizontalidad:
Una red no posee jerarquía ni jefe. El liderazgo proviene de muchas fuentes.
Las decisiones también son compartidas.
-
Conectividad:
Una red es una costura dinámica de muchos puntos. Sólo cuando están ligados
unos a otros e integrados, los individuos y las organizaciones mantienen una
red.
-
Retroalimentación
e información:
En una red, la información circula libremente, emitida desde puntos diversos,
siendo encaminada de manera no lineal a una infinidad de otros puntos, que también
son emisores de información. Lo importante en esos flujos es la retroalimentación
del sistema: retorno, feedback, consideración y legitimidad de las fuentes, son
esenciales para la participación colaborativa y para la valoración de los
resultados y las investigaciones.
-
Descentralización
y capilarización:
Una red no tiene centro. O mejor, cada punto de la red es un centro potencial.
Una red puede desbordarse en múltiples niveles o segmentos autónomos
–“hijos” de la red-, capaces de operar independientemente del resto de la
red, de forma temporal o permanente, conforme a una demanda o circunstancia. Las
sub-redes tienen el mismo “valor de red”, que la estructura mayor a la cual
se vinculan.
-
Dinamismo:
Una red es una estructura plástica, dinámica, cuyo movimiento traspasa las
fronteras físicas o geográficas. Las redes tienen múltiples facetas. Cada
retrato de una red, tomado en momentos distintos, revelará una nueva faceta.
1.1.3.
Tipología de las Redes
Las
redes del Tercer Sector, presentan una multiplicidad de formas, muchas veces híbridas,
a partir de determinados tipos que se desbordan y modifican en grados
diferenciados de multiplicación y especialización. Inicialmente, se
identifican tres categorías de redes en el tercer Sector:
-
Redes
temáticas: son
las que se organizan en torno a un tema, segmento o área de actuación de las
entidades e individuos participantes. La temática abordada es el fundamento de
este tipo de red, sea genérica (por ejemplo, medio ambiente, infancia), o específica
(por ejemplo, reciclaje, desnutrición infantil).
-
Redes
regionales: las
redes regionales tienen en una determinada región o sub-región el punto común
de aglutinamiento de los socios: un estado, un conjunto de municipios, un bioma,
una ciudad, un conjunto de barrios, etc.
-
Redes
organizacionales:
están, en general, vinculadas a una entidad suprainstitucional –que congrega
a instituciones autónomas afiliadas (federaciones, confederaciones,
asociaciones de entidades, foros, etc.)- o a organizaciones complejas
compuestas, por ejemplo, de varias unidades autónomas y/o dispersas
territorialmente.
1.1.4.
Planificando la Red
Según
Bruno Ayres, «participar de una Red Organizacional implica algo más que
intercambiar informaciones respecto de los trabajos que un grupo de
organizaciones realiza de forma aislada. Estar en red, significa realizar
conjuntamente acciones concretas que modifican las organizaciones para mejor y
las ayudan a alcanzar más rápidamente sus objetivos.
»
Para que una Red Organizacional ejerza todo su potencial, es preciso crear
equipos de trabajo que atiendan a algunos principios:
»
Existencia de un propósito unificador. Es el espíritu de una red. Puede ser
expresado como un objetivo común y un conjunto de valores compartido por los
participantes, de forma esclarecedora, democrática y explícita.
»
Participantes Independientes: Formar parte de una red no quiere decir dejar de
lado su independencia. Al contrario, una red requiere participantes
independientes, automotivados, no limitados por jerarquías. Cada participante posee
talentos únicos, diferentes y valiosos para aportar al grupo y para ejercer su
creatividad y su independencia. Es el equilibrio entre la independencia de cada
participante y la independencia cooperativa del grupo que da fuerza motriz a una
red.
»
Interconexiones voluntarias: Los participantes de la red se relacionan y
realizan tareas de forma voluntaria y
automotivada, pudiendo escoger sus interlocutores y optar por trabajar en
proyectos que los ayuden a cumplir sus objetivos personales y organizacionales.
»
Multiplicidad de líderes: Una red posee menos
jefes y más líderes. Los líderes pueden ser definidos como personas que
asumen y mantienen compromisos, pero que también saben actuar como seguidores,
dejándose liderar. Como cada participante aporta sus talentos a la red, estos
serán utilizados para la resolución de los complejos problemas abordados por
el grupo. Descentralización, independencia, diversidad y fluidez de liderazgos,
son certificados de autenticidad de una red que tiene como objetivo la
trasposición de fronteras.
Interconexión
y trasposición de fronteras: Las redes presuponen trasposición
de fronteras, sean geográficas, jerárquicas, sociales o políticas. El
alcance de los objetivos y propósitos son prioridades, no importa si es
necesario que el gerente delegue una tarea al director, o si la persona que reúne
las mejores aptitudes para un determinado proyecto está trabajando a 2000 Km.
de distancia».
1.1.5.
Animación de Redes
Pueden
crearse articulaciones libres y específicas (parten de los participantes) para
facilitar el desarrollo de las tareas. Van a depender de la realidad de la red.
Formación
de Grupos de Trabajo para tratar de asuntos de interés de la Red. Los Grupos de
Trabajo son temáticos o de ejecución de tareas. Ejemplos: GT Conceptual, GT
Integración y Participación, GT Captación de Recursos. GT Tecnología, GT
Mecanismos de Reconocimiento y Visibilidad, etc.
Creación
de los Foros para encuentros virtuales. Los Foros son encuentros periódicos en
los que se debaten temas relevantes, buscando formas de compartir experiencias y
solución de problemas. Es un espacio donde se involucra toda la red.
Encuentros
presenciales.
Otras
articulaciones puntuales.
Internet
es un importante recurso para las redes, representando un espacio de conexión
entre las organizaciones, optimizando su comunicación y las posibilidades de
colaboraciones.
Cuando
las redes pasan a operar también en el ámbito de Internet, se benefician de
las facilidades que las tecnologías de la comunicación y la información
proporcionan: websites, e-mails, chats, listas de discusión, teletrabajo,
educación a distancia, acceso a bases de datos, comercio electrónico, etc.
1.1.6.
Seguimiento y evaluación de redes
Para
realizar el seguimiento de las redes es preciso que alguien, o un grupo, acompañe
la dinámica de la red. Existen herramientas apropiadas que miden de forma
objetiva los movimientos de los participantes. Asimismo, es importante un diagnóstico
humano, sensible a las subjetividades.
Es
preciso destacar que los participantes poseen valores y objetivos comunes,
aunque dinámicas de trabajo diferenciadas. El todo y cada punto de la red deben
ser igualmente y paralelamente considerados. La complejidad organizacional de
las redes configura una aparente paradoja: el todo es mayor que las partes y las
partes son mayores que el todo. Pero esta paradoja se destruye en la práctica
del trabajo en red, residiendo apenas en el plano filosófico: las redes sólo
existen cuando sus células interactúan de forma exponencial, en dinámicas y lógicas
no lineales. Es el movimiento entrecruzado y plural de los puntos el que
constituye y legitima la red. De ese modo, existen indicadores para medir la red
en su totalidad integradora y en el ámbito de sus células. Una evaluación
debe considerar la lógica orgánica de las redes: el todo y las partes a la
vez.
Consolidar
la red significa avanzar en producción, disponibilidad de informaciones y
ampliación del espectro de actores y beneficiarios reunidos a través de la
iniciativa, para que los conocimientos producidos y apropiados puedan ir más
allá de los contornos institucionales ya establecidos. La Red adquiere expresión
y legitimidad en la medida en que suscita el interés de los integrantes
originales y de nuevos actores en participar y contribuir a su desarrollo.
Habría
muchas fórmulas de evaluar las redes, porque las evaluaciones siempre precisan
conocer la realidad investigada. No obstante, existen algunos indicadores básicos
para el seguimiento de redes, conforme ejemplificamos más abajo. Además de
eso, las informaciones presentadas en los items Fundamentos & Paradigmas y
Planificación de esa sección, pueden ayudar a su evaluación. Sin embargo, una
forma más sencilla de evaluarnos a nosotros mismos o a nuestros proyectos es el
llamado check list: discusión de resultados a partir de cuestiones planteadas.
Participación:
indica la consolidación del ambiente de red; el reconocimiento, la utilidad y
la legitimidad de la red, contando con las interacciones y la colaboración
entre los actores.
Generación
e intercambio de contenidos:
indica la intensidad de la producción y del intercambio de informaciones y
conocimientos.
Interactividad
y conectividad:
indica si los flujos de información convergen hacia el todo o sus
ramificaciones, de acuerdo con la intencionalidad de la red y los intereses de
los integrantes.
Adhesión:
ampliación de la red (nuevos actores).
Para
llegar a los indicadores, debemos hacer preguntas, que son variables, de acuerdo
con la realidad estudiada, aunque se pueden estructurar siguiendo la línea de
los ejemplos más abajo:
-
¿Cuáles
son los objetivos de la red?.
-
¿Qué valores
fundamentan la articulación?.
-
¿Cuándo
surgió y cómo se viene desarrollando?.
-
¿Cómo
trabaja?. ¿Con qué recursos? (ejemplo: se organiza en Grupos de Trabajo, etc.)
-
¿Cómo se
comunican los diversos puntos y con qué periodicidad? (ejemplo: utilizan
tecnologías de comunicación e información, realizan encuentros periódicos,
etc).
-
¿Existen
pactos de convivencia/patrones de relación entre sus miembros?.
-
Los intereses,
compromisos, actitudes y motivaciones ¿tienen como objetivo el colectivo y la
causa?.
Existe
una gran diversidad de acciones en Red y las formas de trabajar necesitan ser
respetadas. Pero hoy en día, las organizaciones sociales tienen en común el
propósito de extender sus acciones y sus ideas a un universo siempre más
amplio de interlocutores: beneficiarios, socios, financiadores, voluntarios,
colaboradores, etc. Para eso, necesitan contar con medios adecuados para el
desarrollo de flujos de información, gerencia organizacional y comunicación
institucional.
Internet
es un importante espacio de conexión entre las organizaciones, optimizando su
comunicación y las posibilidades de colaboración.
1.2.
UN NUEVO CONCEPTO DE PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DE AUTOR: EL COPYLEFT. PROTECCIÓN
DE INFORMACIONES OBTENIDAS CON UNA FINALIDAD NO LUCRATIVA, BASE DE FUTURAS
INVESTIGACIONES Y QUE HAN DE SERVIR FUNDAMENTALMENTE A INTERESES PÚBLICOS.
Frente al tradicional sistema de “Copyright”, por el que el autor se reserva todos los derechos sobre su obra, el nuevo modelo de “Copyleft”, ofrece al autor la posibilidad de decidir por sí mismo qué derechos quiere reservarse y a cuáles renuncia. Pero, ¿por qué iba a querer el autor de una obra renunciar a cualquiera de los derechos que la ley le otorga?.
Según
la legislación de la mayor parte de los países occidentales, incluida España,
cualquier obra queda automáticamente protegida por Copyright desde el momento
mismo de su creación. Del mero hecho de que un trabajo esté ya publicado
–una topografía o una exploración, por ejemplo-, no se deduce que el autor o
los autores del mismo hayan perdido sus derechos sobre esa obra; derechos entre
los que se encuentran su derecho básico al reconocimiento de la autoría y
también los derechos de reproducción o copia, transformación y distribución
de la misma.
Pero
este tradicional sistema de Copyright, no casa nada bien con la metodología de
nuestros trabajos de exploración -“campañas” o “ataques” sucesivos,
realizados por un mismo equipo o por varios equipos distintos integrados por
diferentes personas-, ni tampoco con la idea que compartimos muchos de nosotros,
de que el ser humano tiene derecho al libre acceso a la cultura y de que la
información que se genera en dichas exploraciones ha de servir como base a
posteriores trabajos y, fundamentalmente, a intereses públicos.
Es
triste comprobar que cada vez son más los que pretenden aprovecharse del
trabajo ajeno, buscando un posible lucro o beneficio personal a través del
control exclusivo, la manipulación y el manejo de la información y la
documentación generada de forma colectiva y de forma altruista por los
exploradores (topografías, estudios, trabajos, material gráfico, etc...); una
información que podría –por ejemplo- ser muy valiosa para la confección de
modernos Sistemas de Información Geográfica (SIG) y que terminaría por
convertirse en un producto controlado por personas o entidades privadas al que
los ciudadanos y poderes públicos únicamente podrían acceder a cambio de
dinero, no teniendo libre acceso al mismo, ni siquiera aquellos quienes
precisamente contribuyeron a su generación. ¿Es justo que alguien aproveche
para su propio beneficio el trabajo que otros han desarrollado
desinteresadamente, sin ni tan siquiera reconocer la autoría del mismo, ya sea
un consultor de una empresa privada o de la propia Administración (casos
conocidos de problemas surgidos entorno a cavidades turísticas o espacios
naturales protegidos), o un profesional de tipo académico (catedrático de una
Universidad, funcionario del Instituto Tecnológico y Geominero de España,
Director de un Instituto de Urbanismo y Ordenación del Territorio, etc.)?.
Tal
y como se ha venido planteando tradicionalmente la gestión de la información
generada por los exploradores, las cuestiones que quedan abiertas son
innumerables. Los “Catálogos de Cavidades” suelen ser parciales y
habitualmente mal definidos en sus planteamientos –dependencia, acceso o gestión
de los mismos-, y las pequeñas revistas o “Memorias” que, aun limitadas y
editadas con mucho sacrificio por algunas entidades o particulares, acaban por
agotarse en su propia edición. En cualquier caso, dichas obras –debido al
planteamiento tradicional y estático de las mismas-, suelen acabar quedando
obsoletas en poco tiempo para terminar por ser olvidadas en los más oscuros
rincones de siniestros “archivos”, sometidos a las veleidades del encargado
de turno que lo controle en la Federación o Asociación en cuestión (al fin y
al cabo, entidades privadas, no se olvide); unos archivos a los que rara vez un
espeleólogo interesado puede tener libre acceso.
Pero,
¿quién es el autor de la topografía de una cavidad?; ¿el que la dibuja y
firma basándose en otros trabajos anteriores?; ¿los topógrafos que tomaron
los datos de campo?; ¿no tendrían también derechos dignos de protección los
espeleólogos que integran el grupo que exploró la cavidad y realizó las
primeras descripciones y croquis?; ¿y si fueron varios grupos en exploraciones
sucesivas o conjuntas?; ¿puede un grupo basar su trabajo de exploración en
anteriores trabajos de otros grupos?; ¿puede modificar la topografía
inicialmente existente?; ¿la topografía de una cavidad puede considerarse como
una obra colectiva o no?; y, si ello es así, ¿en qué sentido puede entenderse
como “obra colectiva”?.
Por
todas estas razones, algunos hemos llegado a la conclusión de que la mejor opción
es publicar en Internet –cuyo carácter dinámico y acceso universal se ajusta
a nuestra metodología y filosofía de trabajo-, acogiéndonos a una licencia de
“Copyleft” de Creative Commons (algunos derechos reservados), dejando a un
lado el trasnochado y tradicional sistema de “Copyright” (todos los derechos
reservados).
La
licencia Creative Commons, es un modelo de registro de propiedad intelectual
impulsado por Lawrence Lessig, profesor de Derecho Constitucional de la
Universidad de Stanford (EEUU), que pretende restablecer el equilibrio entre
derechos de autor y libre acceso a la cultura, a su juicio en peligro como
consecuencia de una legislación cada vez más restrictiva.
Según
expone el propio Lessig en su libro Free Culture (Cultura Libre), hoy, cuando la
Humanidad cuenta con la más poderosa herramienta de difusión cultural que ha
conocido en toda su historia, Internet, nos topamos con un obstáculo tan severo
que pone en peligro su desarrollo y hasta su propia supervivencia: los abusos
corporativos perpetrados, con la anuencia del poder legislativo, en nombre de la
propiedad intelectual. En este sentido, considera el profesor que la irrupción
de Internet en nuestra realidad cotidiana debiera acarrear un replanteamiento
del concepto jurídico de Copyright.
En
realidad, la idea Copyleft es también bastante sencilla: compartir el
conocimiento en la red sin limitar el libre acceso. Entre los fundamentalistas
de la propiedad intelectual y la postura radical de quienes abogan por la
derogación del Copyright, Lessig propone una tercera vía: las licencias
Creative Commons. Estas licencias –identificadas por una doble c frente a la c
simple del Copyright–, no corresponden a ninguna especie de oficina de
patentes, registro de propiedad gubernamental o entidad de gestión de derechos
de autor. Creative Commons es, simplemente, una organización sin ánimo de
lucro cuyos certificados dejan constancia, con absoluta validez jurídica, de
que el autor permite la copia de su obra para, a partir de ahí, reservarse o no
una serie de derechos.
Es
decir, como autores de los trabajos (que declaramos como una obra colectiva, de
todo el equipo de exploración: desde los que portean a los que exploran,
pasando por los que dibujan o los que miden, hasta los que colaboran o
simplemente apoyan moralmente), no nos “reservamos todos los derechos”, sino
solamente nos reservamos “algunos derechos”. Nuestra idea es que la
información circule, que el ser humano pueda ejercer su derecho fundamental al
libre acceso a la cultura, que Internet sirva de verdad para que el conocimiento
-lo único de veras con potencial suficiente para hacer de este un mundo un
lugar algo mas justo- pueda llegar, mejor con menos que con más dificultades,
al mayor número de personas posible. No se trata de esperar resultados
espectaculares, sino de actuar en una determinada dirección y con una serie de
cosas claras. Aportar nuestra contribución y punto. Esa es nuestra filosofía y
nuestro planteamiento.
Pero que algunos de nosotros hayamos decidido hacerlo así, no quiere decir que todos los demás espeleólogos nacionales o extranjeros estén interesados o dispuestos a hacerlo. Si uno no se pronuncia quedando constancia de ello de forma expresa y resulta ser el autor de la obra, el derecho lo protegerá conforme a los rígidos estándares del tradicional “Copyright”.
El
sistema de "Copyleft" es una declaración pública que cuenta con
trascendencia jurídica internacional (Internet), a través de la cual es el
propio autor quien especifica las condiciones bajo las cuales difunde su
trabajo: es un medio más para acreditar ante quien sea -una Administración o
un Juez, por ejemplo- que el autor publica un trabajo bajo unas determinadas
condiciones, dependiendo del tipo de licencia de "Copyleft" que
otorgue. En nuestro caso, pensamos que la licencia de Creative Commons que mejor
se ajusta a nuestra actividad, es aquella que permite copiar, distribuir y
comunicar públicamente la obra y hacer obras derivadas bajo las condiciones de:
a).- Reconocimiento: Se debe reconocer y citar el autor original.
b).-
No comercial: No se puede utilizar la obra para fines comerciales.
c).-
Compartir bajo la misma licencia: Si se altera o transforma la obra, o si se
genera una obra derivada, sólo se
puede distribuir la obra generada bajo una licencia idéntica a ésta.
Mediante
esta licencia, se hace constar expresamente que los trabajos se publican con la
obligación de que sea reconocida y citada la autoría de los mismos, y con la
pretensión de que todo el mundo pueda acceder de forma libre y gratuita a
ellos, siempre y cuando ese acceso se haga con la obligación de no utilizarlos
con ánimo de lucro; permitiendo además que sean difundidos por otros, e
incluso que puedan ser modificados o servir de base para nuevos trabajos
(aportación por otros de novedades en posteriores exploraciones o trabajos
ampliatorios), pero siempre y cuando eso se haga respetando la cita de la autoría
original de los mismos y también sin ánimo de lucro. Es decir: en cuanto que
autores de un trabajo (la propiedad intelectual puede perfectamente ser
colectiva, como sería el caso), tenemos el derecho a decidir en qué
condiciones hacemos pública esa obra.
Si
se expresa claramente que no se desea que nadie se aproveche con fines
lucrativos de la información generada, entonces, nadie podrá dedicarse a
"rentabilizar" trabajos ajenos sin riesgo de encontrarse con
problemas. Aunque el mero hecho de publicar -siempre que quede constancia
acreditada de la fecha y la autoría-, pienso que sería suficiente en principio
para poder demostrar ante quien corresponda (un Tribunal, llegado el caso
extremo) la originalidad de la autoría de un determinado trabajo, si no se hace
una declaración expresa como la de la licencia citada, la obra quedaría
sometida al régimen general de protección de Copyright. Y muy poco o nada habríamos
avanzado con respecto a los caducos planteamientos imperantes en la actualidad y
que tantos problemas están generando.
2.
UNA RED ESPELEOLÓGICA EUROPEA: LA EUROPEAN SPELEOLOGICAL NETWORK (ESN)
2.1.
Cinco preguntas básicas
2.1.1.
Objetivo: ¿Por qué?.
Las
razones que justifican la creación de esta red las hemos expuesto con detalle más
arriba (apartado 0 de este documento). No somos pocos los que opinamos que es
preciso articularse para distanciarse de quienes han optado por deportivizar
y mercantilizar la actividad espeleológica;
de este modo, podremos continuar desarrollando de forma autónoma e
independiente una labor específica (la exploración espeleológica), con una
visión muy clara y concreta: de forma no competitiva, colaborativa, no
lucrativa y de servicio al interés público, con pleno respeto al patrimonio
natural y cultural asociado a las cavidades y su entorno.
Además,
el carácter europeo de la red, viene determinado por el trabajo habitual y
continuado en colaboración entre distintos equipos procedentes de diversos países
europeos (España, Portugal, Francia, Gran Bretaña, principalmente), con
independencia de sus respectivas adscripciones a distintas asociaciones
deportivas o culturales (federaciones deportivas, sociedades geográficas,
etc.).
Bajo
dichas premisas, la ESN habría de ser una red espeleológica europea con la
finalidad de agrupar entorno a una dinámica de red, a todas aquellas personas,
colectivos, asociaciones, clubes deportivos e instituciones de todo tipo que,
desde Europa, se muestren interesadas en contribuir a la exploración y al
descubrimiento geográfico en nuestro planeta, a través del estudio, la
documentación y la protección de las cavidades naturales subterráneas y su
entorno natural y cultural en todo el mundo.
2.1.2.
Tarea: ¿Qué?.
La
articulación de la European Speleological Network (ESN) conllevaría las
siguientes actuaciones:
a)
La constitución de la asociación ESN como asociación cultural y
deportiva de ámbito europeo, surgiría a partir de la asociación de diversos
grupos deportivos y particulares implicados en la actividad espeleológica y
procedentes de diversos ámbitos institucionales y geográficos europeos,
quienes habrían de asumir el código ético y de buenas prácticas de la
organización. Se trataría de una asociación sin ánimo de lucro y podría
constituirse bajo la figura de una Sociedad Geográfica, junto con su inscripción
en el Registro de Asociaciones del Ministerio del Interior en España; lo cual
vendría justificado por la ubicación en Alicante del Tribunal de Marca
Comunitaria (Sección Octava de la Audiencia Provincial de Alicante), con
jurisdicción de ámbito nacional, que conoce en segunda instancia de las
materias que le correspondan, relativas a marca comunitaria. El importe de las
tasas por la constitución de la asociación ascendería a unos 30 euros.
b)
No obstante su constitución como una asociación, la ESN funcionaría en
red, de forma horizontalizada y no piramidal, tratando de simplificar y
democratizar al máximo los procedimientos de gestión y de gobierno, buscando
la mayor participación por parte de todos los espeleólogos integrantes de la
misma, a través de las herramientas que ofrecen las nuevas tecnologías
(fomento de las publicaciones en Internet y protección de las mismas, Asambleas
y foros de trabajo virtuales, etc.).
c)
La actuación de todos los miembros de la red ESN, estaría definida por
un código ético y de buenas prácticas que tendría como eje central el
desarrollo y fomento de la exploración espeleológica, entendida como una
actividad no competitiva, colaborativa, no lucrativa y de servicio al interés público,
con pleno respeto al patrimonio natural y cultural asociado a las cavidades y su
entorno.
d)
El registro de la ESN como “Marca Colectiva Registrada Europea”, con
el fin de poder adscribir a la misma y así proteger de forma adecuada
–llegado el caso- cualquier información que generen sus miembros, bien sea
ante apropiaciones contrarias al espíritu ético que vertebra la asociación, o
bien ante usos con ánimo de lucro por parte de terceros. Al mismo tiempo, esta
“marca”, puede llegar a funcionar en la práctica como una auténtica
“Marca de Calidad”, que reforzaría sin lugar a dudas la protección moral
de los exploradores que generan la información (ya sea técnica, geográfica,
documental, etc.). El coste del registro de la ESN como
“Marca Colectiva Registrada Europea” por un plazo de diez años, sería
de unos 1.700 euros, aproximadamente.
e)
Por lo que respecta a las publicaciones en Internet que realicen los
miembros de la ESN, serían protegidas con una licencia de “Copyleft” de
Creative Commons de propiedad intelectual (www.creativecommons.org),
tal y como ya hemos explicado más arriba en el apartado 1.2 de este documento;
esta licencia resulta gratuita.
f)
El registro de un dominio en Internet (www.eurospeleo.org,
www.eurospeleo.net). El coste de mantenimiento de dicho dominio sería de unos
60 euros anuales. Este dominio serviría como canal de intercambio y difusión
de información de la propia ESN (presentación, propósito, código ético,
asambleas virtuales, enlaces). Al mismo tiempo, se generaría un anillo
(ESN-Ring) integrado por sitios con información espeleológica pertenecientes o
mantenidos por los miembros integrantes de la red. La información del site
estaría volcada a los idiomas propios de los distintos integrantes de la red,
incluido el inglés.
2.1.3.
Actividades: ¿Cómo?.
La
ESN mantendría, como estrategia básica de actuación, la promoción del
intercambio de información relativa a las cavidades naturales subterráneas y
los entornos kársticos, funcionando como vínculo de enlace entre sus
asociados, las distintas Administraciones Públicas y la sociedad en general.
Sus finalidades serían las siguientes:
1.
La unión y el fortalecimiento de las relaciones existentes entre sus
socios.
2.
El intercambio de todo tipo de experiencias y de información acerca de
los más diversos aspectos concernientes a la exploración espeleológica, así
como de la protección de las cavidades y su entorno natural y cultural.
3.
El fomento y la promoción de nuevos proyectos de exploración y estudio
multidisciplinar de cavidades o entornos kársticos, a desarrollar por equipos
de trabajo constituidos o participados por sus propios socios.
4.
El estudio, la denuncia pública y el debate de propuestas referentes a
aspectos jurídico-administrativos y sobre políticas o actuaciones que pudieran
afectar tanto a las propias cavidades y su entorno, como a los propios espeleólogos.
5.
La colaboración con particulares, entidades e instituciones públicas o
privadas en el desarrollo y fomento de la exploración espeleológica y de la
protección de las cavidades naturales subterráneas y de su entorno natural y
cultural.
6.
La creación de una publicación electrónica en Internet bajo dominio
propio, accesible a todo el mundo de forma gratuita y bajo licencia de
“Copyleft”, que sirva como canal de intercambio y difusión de información;
también, a través de la creación de un anillo (ESN-Ring), la generación de
una red de sitios con información espeleológica pertenecientes o mantenidas
por los asociados.
7.
La creación de una marca colectiva registrada europea que permita la
publicación, el acceso libre y el desarrollo de los trabajos editados bajo
licencia de “Copyleft”, junto a la defensa de los mismos, bien sea frente a
ataques directos contra la propiedad intelectual de los autores y los principios
éticos de la organización; o bien, ante cualquier intento de control o
manipulación interesada por parte de terceros -tengan o no ánimo de lucro-, de
toda información que sea generada por los propios exploradores.
8.
La colaboración e integración en red junto con otras entidades
dedicadas a la espeleología y a la defensa de las cavidades naturales subterráneas
y su entorno, siempre y cuando compartan la filosofía y líneas generales de
actuación de la organización, procurando fomentar el desarrollo cultural de
las personas y un desarrollo económico sostenible en nuestro planeta.
2.1.4.
Tiempo: ¿Cuándo?.
Siendo
esta una propuesta abierta que deseo sirva como documento de trabajo, queda
pendiente de recibir las aportaciones y críticas de aquellos que quieran
implicarse en el proyecto. Una vez definido el mismo, se establecería un
calendario de actuaciones para su puesta en marcha a lo largo del próximo año.
2.1.5.
Equipo de Trabajo: ¿Quién?.
Para
comenzar la discusión del proyecto y recibir las aportaciones de todos, se podría
establecer una lista de correo con todas aquellas personas interesadas y
motivadas para trabajar en el mismo; al mismo tiempo, se podrían ir definiendo
los distintos equipos de trabajo implicados:
a).-
Grupo de Trabajo que integre a los distintos coordinadores y promotores de campañas
y trabajos de exploración, quienes a su vez coordinarían a los participantes y
las informaciones que se generen en cada una de ellas.
b).-
Grupo de Trabajo que integre a los responsables de la difusión de la información
relativa a nuevas técnicas de progresión, iluminación, materiales, seguridad,
etc.
c).-
Grupo de Trabajo que integre a los responsables de la difusión y protección de
la información generada en Internet.
d).-
Grupo de Trabajo que integre a los responsables de la gestión ordinaria y
financiación de la red.
e).-
Etc.
2.2.
PROPUESTA DE CÓDIGO ÉTICO Y DE BUENAS PRÁCTICAS: CARTA DE PRINCIPIOS RECTORES
DE LA EUROPEAN SPELEOLOGICAL NETWORK (ESN)
(Inspirada en la Carta de Principios Rectores de Redespeleo Brasil: www.redespeleo.org)
La
Constitución Europea, Parte II, Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión,
artículo II-97 establece que «en las políticas de la Unión se integrarán y garantizarán,
conforme al principio de desarrollo sostenible, un nivel elevado de protección
del medio ambiente y la mejora de su calidad». Por su parte, la acción de
la sociedad civil europea organizada en favor del medio ambiente, ha sido
reconocida por la Decisión nº 466/2002/CE del Parlamento Europeo y del
Consejo, de 1 de marzo de 2002, por la que se aprueba un Programa de acción
comunitario de fomento de las organizaciones no gubernamentales dedicadas
principalmente a la protección del medio ambiente: «las
ONG que actúan en el ámbito de la protección del medio ambiente han
demostrado que pueden contribuir a los objetivos de la política medioambiental
de la Comunidad, definida en el artículo 174 del Tratado».
Las
diferentes legislaciones estatales han venido reconociendo el derecho
fundamental de los ciudadanos europeos a un medio ambiente adecuado y la
participación activa de éstos en la consecución de tal objetivo. Así por
ejemplo, el artículo 45 de la Constitución Española establece que:
1.
Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el
desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.
2.
Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los
recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y
defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable
solidaridad colectiva.
3.
Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos
que la ley fije, se establecerán sanciones penales o, en su caso,
administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado.
Reconociendo
que el medio subterráneo nos brinda, aún en nuestros días, la posibilidad de
la exploración y del descubrimiento geográfico en su sentido más clásico.
Reconociendo
que la difusión de una información de calidad es una estrategia necesaria para
la conservación del patrimonio asociado a las cavidades naturales subterráneas
y su entorno natural y cultural.
Considerando
que la práctica de la espeleología necesita basarse en criterios de exploración,
que deben prevalecer sobre otras consideraciones de carácter competitivo,
mercantil, lúdico o meramente recreativo.
Considerando
la necesidad de concienciar a la sociedad acerca de la importancia y fragilidad
del patrimonio asociado a las cavidades naturales subterráneas y su entorno
natural y cultural.
Considerando
la necesidad de organización de la sociedad civil europea, con el fin de
potenciar las acciones de conservación de las cavidades naturales subterráneas
y su entorno natural y cultural.
Considerando
la existencia de personas e instituciones que desarrollan actividades
relacionadas con la espeleología.
Considerando
que tanto los poderes públicos como la sociedad civil manifiestan en ocasiones
interés por actividades relacionadas con los usos de las cavidades naturales
subterráneas, sus ecosistemas asociados y sus entornos culturales.
Considerando
el riesgo inherente de pérdida de calidad ambiental, de biodiversidad y de la
integridad cultural asociadas al medio subterráneo, debido a posibles usos
inadecuados por parte de los más diversos actores.
Considerando
la necesidad de elaboración de estrategias por parte de los poderes públicos
competentes y en consonancia con las demandas de la sociedad civil, para la
conservación del patrimonio asociado a las cavidades naturales subterráneas y
su entorno.
Considerando
la necesidad de los poderes públicos de cumplir con sus obligaciones
constitucionales sin desatender las demandas de una sociedad civil organizada.
Considerando
la necesidad de institucionalizar en Europa un foro para el intercambio de
información y la reflexión sobre la actividad espeleológica.
Los
signatarios ACUERDAN participar de la EUROPEAN SPELEOLOGICAL NETWORK (ESN), con
el compromiso de agrupar entorno a una dinámica de red, a todas aquellas
personas, colectivos, asociaciones, clubes deportivos e instituciones de todo
tipo que, desde Europa, se muestren interesadas en contribuir a la exploración
y al descubrimiento geográfico en nuestro planeta, a través del estudio, la
documentación y la protección de las cavidades naturales subterráneas y su
entorno natural y cultural en todo el mundo.
Asimismo,
los signatarios acuerdan los siguientes principios:
Buscar
siempre la democratización de la información con un enfoque humanístico y
participativo;
Adoptar
una gestión descentralizada, compartida por instituciones y personas
representativas de la espeleología europea;
Buscar
el fortalecimiento y la capacitación de los signatarios a través del
intercambio de informaciones de forma horizontalizada;
Estructurar
una red apta para traducir en acciones concretas esfuerzos y luchas colectivas;
Buscar
la rapidez y la eficiencia en las respuestas y relaciones con los usuarios;
Mantener
la apertura y flexibilidad necesarias para la integración de la información
desde diferentes puntos de vista, incluyendo el respeto a los conocimientos y
manifestaciones culturales locales;
Difundir
y potenciar la cultura organizacional en red;
Propiciar
la difusión de informaciones relacionadas con todos los ámbitos de la
exploración espeleológica como estrategia fundamental para la conservación
del patrimonio asociado a las cavidades naturales subterráneas y su entorno;
Identificar
de forma constante a los principales actores (por área temática y/o geográfica),
fomentando el surgimiento de vínculos en la red que funcionen de forma
articulada con la ESN, dándole así cuerpo;
Incentivar
la investigación y documentación que persigan el desarrollo de la exploración
geográfica y la conservación del patrimonio natural y cultural asociado al
medio subterráneo y su entorno;
La
ESN no presta servicios a terceros, pero puede establecer colaboraciones que
persigan el desarrollo de la exploración espeleológica y de la conservación
del patrimonio natural y cultural asociado al medio subterráneo y su entorno;
Las
acciones desarrolladas en pro de la ESN deberán ser realizadas de manera
solidaria y voluntaria;
Avalar
y propiciar políticas públicas relacionadas con la actividad espeleológica;
Buscar
la coordinación y la colaboración constante entre las administraciones públicas
y la ESN y sus miembros, buscando la implantación y la ejecución de políticas
de culturales, medioambientales y de desarrollo, que persigan la conservación
del patrimonio natural y cultural asociado al medio subterráneo y su entorno;
Las voluntades individuales no deben prevalecer o contradecir los principios aquí acordados entre los integrantes de la ESN;
Contribuir a una mayor visibilidad y socialización de proyectos y experiencias relativas a la exploración espeleológica.